jueves, mayo 17, 2012

Sobre lo imposible

La The Western States Trail Ride, comúnmente conocida como Tevis Cup, se trata de una carrera de montaña ecuestre de 100 millas (160 kilómetros) que se celebra cada año en Sierra Nevada en California. En el año 1974 uno de sus participantes, Gordon Ainsleigh, tuvo problemas con su montura y decidió que afrontaría la carrera a pie. Este jinete finalizó la carrera en el nada desdeñable tiempo de 23 horas y 47 minutos abriendo la caja de pandora en cuanto a ultracarreras de montaña.


Me resulta curiosa la naturaleza de lo imposible y más curioso todavía me resulta cuántas veces algo que se suponía era imposible se ha superado, a saber: correr los 100m lisos por debajo de 10 segundos, saltar de espaldas en el salto de altura, tener conectados millones de ordenadores a una red común con acceso a información casi infinita...

Probablemente, cuando Gordon dijo a sus amigos y familiares que iba a correr las 100 millas sin su caballo, muchos, o todos ellos, le dijeron: estás loco, eso es imposible. Imposible sería, pero lo hizo. Acabó esa primera carrera y lo hizo es muchas más que a raíz de su hazaña surgieron. Se podría decir que este fue el nacimiento de las carreras de ultrafondo de montaña tal y como las conocemos en la actualidad. Y sin el señor Ainsleigh, yo no me habría planteado hace unos meses afrontar una carrera de montaña de 115 kilómetros.

Efectivamente, mañana, a eso de las 23 horas, dará la salida de una de las carreras más clásicas del ciclismo todoterreno y de carretera español: Los 10000 del Soplao. Sin embargo, desde hace tres años, y con el éxito de las carreras a pie de montaña, la organización del evento organiza un ultramaratón de montaña puntuable para el UTMB. Los datos de la carrera son:

  • Distancia: 112k (aunque el track marca 116k...)
  • Altura ganada: 4,221 m
  • Altura perdida: 4,221 m
  • Mínima Elevación: 126 m
  • Máxima Elevación: 1.257 m
  • Pendiente máxima de subida de 36.7%
  • Pendiente máxima de bajada: 47,9%

La primera reacción de mucha gente es decirme que estoy loco y que eso es imposible. A lo que siempre respondo: no niego tener cierto desorden mental, pero no creo que correr 116 kilómetros sea imposible. No lo ha sido para muchos corredores que han afrontado esta y superiores distancias y no lo es para mí. O sí, hasta que no lo afronte no lo sabré. Obviamente es imposible que cualquier persona decida de un día para otro correr 115 kilómetros de montaña, sin embargo, con la preparación adecuada se puede hacer y además se puede disfrutar haciéndolo.

Por eso cuando alguien te diga que estás loco y que algo es imposible, dale las gracias por su opinión y demuéstrale lo equivocado que está.

4 comentarios:

Alberto Fernández dijo...

"Prefiero una locura que me entusiasme a una verdad que me abata." Christoph Wieland, escritor alemán.

Si estar loco es disfrutar, si es sentir cada segundo como algo irrepetible y único, si estar loco es vivir despierto tus sueños y lograr que la sonrisa no abandone tu cara, entonces querido amigo David, renuncio a la cordura en pos de la locura.

¡Disfruta de tu magnífica locura! Un abrazo muy fuerte amigo ;)

David Roncero Domínguez dijo...

Alberto: gracias Alberto, disfrutaré todo lo que pueda y, aunque en la meta no sonría, mi corazón estará sonriente por hacer una vez más lo que deseo hacer.

Disfruta y sé feliz.

otro loco dijo...

Me lo has puesto a huevo:

Estas locoooo!!!!

Ya sabes como tienes que decirlo ¿no?. A la manera magnífica

Suerte crack!!

David Roncero Domínguez dijo...

Grande Mota, grande. Ya sabes que nunca fui muy normal.

Disfruta y sé feliz.