martes, mayo 31, 2011

Mi nueva bicicleta antigua

Desde que me robaron La Solitaria y compré una bicicleta nueva he estado cojo... cojo por no pedalear por Madrid ya que me daba miedo que me volvieran a robar la bicicleta con la inversión que me suposo.

Durante los últimos meses he estado buscando bicicletas de segunda mano para pedalear por Madrid pero no quería una bicicleta cualquiera. He estado buscando bicicletas de carretera que tuvieran ya unos años y en las que no tuviera que invertir más de 120€. Ninguna me convencía...

Un día, mi compañero de despacho me dijo que él tenía en casa una muy vieja y que si la quería que me la daba. Tras un intercambio de fotos me la dio pero la bicicleta era muy pequeña para mi estatura así que la guardé en el cuarto de bicicletas a la espera de saber qué hacer con ella.

Ese mismo día por la noche me llegó a través del Facebook un enlace: Ciclolística. Entré y lei:
La aspiración principal del ser humano, por encima de la ambición y el dinero, debería ir enfocada a una mejora espiritual e intelectual. Nunca me interesaron el fútbol, ni las discotecas, ni las fiestas, ni el dinero, ni la mayoría de los vicios mundanos que nos alienan... y sin embargo amo la vida, no en su aspecto externo, sino en su desarrollo más íntimo y esencial. En definitiva, aquello que hemos olvidado. Una espiritualidad sin dioses. Es por eso que a veces, amando la vida, he deseado no existir al observar la deplorable actitud humana, en la que no prima la inteligencia del hombre sensato y noble, sino la ambición y la desidia de los necios.
Me impactó.

Leí el primer post del blog donde se explica qué significa esto de Ciclolística. En resumen: Víctor, ejecutor de este noble proyecto, recoge bicicletas que la gente no usa o no quiere, las recupera y las da a personas sin recursos suficientes para comprar una y quieran moverse por Madrid en bicicleta. Las reglas de Ciclolística son:
  1. La bicicleta se regala a alguien que vaya a darle uso y que no tenga posibles económicos para adquirir una.
  2. La bicicleta regalada se denominará Ciclolística.
  3. Si la situación económica de la persona receptora mejora con el tiempo y decide comprarse una bici nueva, deberá regalar nuevamente la Ciclolística a otra persona, entregándosela reparada y en condiciones de uso. De no encontrar un receptor, siempre se puede devolver de nuevo a esta página.
  4. En ningún momento se hará negocio económico con ella ni habrá intercambio de dinero alguno al ser entregada a otra persona y se debe utilizar la Ciclolística como un medio para promover la filantropía y los hábitos encaminados a reducir la tiránica preponderancia del dinero en todos los ámbitos.
  5. Cada Ciclolística saldrá con un nombre particular que irá grabado en una parte no visible del cuadro y se entregará con un folio plastificado donde figuren estos 5 puntos (de momento), que habrá de entregarse al nuevo y siguientes propietario de la bici.
  6. Otros puntos quedan por añadir que se irán desarrollando más adelante en futuras entregas.
Tras varios intercambio de correos acordamos una cita y Víctor recogió la bicicleta que yo tenía y que no iba a usar. Charlando con él le comenté que yo andaba buscando una bicicleta de carretera y si sabía de alguna que pudiera comprar que me haría un gran favor. "Si me entra alguna que te sirva te la doy y punto". Mi ofrecimiento fue pagársela ya que, aunque no soy rico, me puedo permitir pagar por una bicicleta para rondar Madrid. "No quiero que haya dinero de por medio, en ningún momento quiero que el dinero entre aquí. Con tal de que las bicicletas salgan para poder rodar la inversión es mínima y de momento puedo financiarlo yo sólo". Me pareció algo muy noble no querer manchar con dinero esta iniciativa.

La cosa quedó así hasta que ayer por la tarde me sonó el teléfono, era Víctor:

- David, tengo una bicicleta que puede servirte, hay que cambiarle las cámaras y las cubiertas pero por lo demás está perfecta. Una limpieza y un engrasado y como nueva. Te mando fotos y si te convence arreglamos para que te la quedes.

Al llegar a casa veo las fotos y efectivamente es la joya que estaba buscando. Le contesto al correo y le confirmo que la quiero y que sigue en pie la oferta de pagar por ella o, en su defecto, comprar material y dárselo. Por correo me contesta:
Aunque te agradezco el detalle, no compres nada ni gastes dinero alguno. Esto de las bicis conlleva un mensaje que yo considero importante para mí. Es un tema personal. Quiero extender el mensaje de que se puede entregar algo sin esperar nada a cambio. Sin esperar ni exigir nada a cambio.
No es sólo recuperar unas bicis. Se trata de promover una idea en la que no sólo el dinero no tenga cabida, sino también el intercambio de algo por algo. Con el agradecimiento y la satisfacción es más que suficiente. Seguro que lo entiendes.
¡Claro que lo entiendo! Me parece algo tan noble que no puedo más que estar orgulloso de participar de ello. Gracias Víctor.

Me gusta la idea de que las cosas que uso, en especial una bicicleta para moverme por Madrid, tengan su historia detrás. Y después de contársela aquí les presento mi nueva bicicleta antigua:


Me gustaría decirles como se llama pero todavía no le he encontrado nombre (lo que me recuerda que ahora tengo que buscar dos nombres para dos bicicletas...). Es algo que la bicicleta te dice cuando la pedaleas y la toma de contacto ha sido corta y, como las primeras veces en casi todo, algo extraña e incómoda. Consecuencias de estar acostumbrado a pedalear en bicicleta de montaña con suspensión y frenos de disco. Pero en cuanto le cambie las cubiertas y las cámaras y ruede por Madrid, ella misma me dirá su nombre.

Entren en el blog Ciclolística y si tienen alguna bicicleta que no quieren o no usan no duden en contactar con Víctor y dejen que esa bicicleta tenga una nueva vida.

Víctor, nuevamente, muchísimas gracias de corazón.

7 comentarios:

Dialogotomía dijo...

Muchas gracias, David.
Imaginaba que te resultaría algo incómoda, pues para nada tiene que ver su manejo con las de montaña. Vas más agachado, el asiento es duro, la rueda muy fina y se notan los baches...Es una concepción distinta de bicicleta. Son más duras de conducir. De todos modos, seguro que en unos días te adaptas y si no fuera así, hay que tener en cuenta que un matrimonio no tiene que ser para siempre si no hay buen entendimiento, jejejeje.

Quiero agradecer, sobre todo, la actitud desinteresada de los que entregan sus bicis para que otras personas puedan usarlas. Yo sólo hago de intermediario.

Muchas gracias por tus palabras.

Oso dijo...

Dialogotomía: gracias a ti también por hacer que quien las quiere y las tiene nos conectemos.

Disfruta y sé feliz.

Alberto dijo...

Me parece una idea tan fantástica. Como ya te he dicho, disfruta de tu nueva bici (sé que lo harás ;) ) y espero que algún día yo también pueda disfrutar de una y tengas a bien disfrutar alguna ruta conmigo :P

Un abrazo ciclista.

PD: A que no hay hu...vos a correr el Tour, tío locoooooo :D jajajajaj

Msx2001 dijo...

Gran historia para una gran bici, ahora toca disfrutarla.

Respecto al nombre "la bien acompañada" seria una buena sucesora de "la solitaria" XD

Un saludo.

Oso dijo...

Alberto: seguro que la disfruto. Para pedalear siempre estoy dispuesto y disponible. El Tour, ¿por qué no?

Msx2001: la mejor historia. Le preguntaré si le gustaría llamarse "La bien acompañada" :D

Disfrutad y sed felices.

dominguero dijo...

malmandá puede ser un bonito nombre :P

Oso dijo...

dominguero: se lo propondré a ella.

Disfruta y sé feliz.