martes, septiembre 14, 2010

Abuelo, cuál ha sido el mejor regalo de tu vida

- ¡Ay, hija mía! ¿Qué preguntas me haces? ¿Cuál ha sido el mejor regalo de mi vida? Pues déjame que piense.
- Sí, abuelo. Esa cosa que te han regalado que siempre habías querido y que no te esperabas.
- Te voy a contar una cosa, pequeña, los mejores regalos son aquellos que, además de no ser esperados, ni siquiera tú sabías que los deseabas.
- No entiendo, abuelo.
- Yo te lo explico. Verás. ¿Te acuerdas del maletín de pintura que te regalaron tus tíos que traían lápices de madera, ceras y rotuladores?
- Sí, me encantó ese regalo.
- Lo sé. ¿Y te acuerdas de si tú lo querías?
- No recuerdo haberlo pedido. No. No sabía que me gustaba tanto.
- Y no te lo esperabas, ¿verdad?
- ¡No! Me hizo mucha ilusión. Me puse muy contenta.
- Lo recuerdo. A eso me refiero, tú no te esperabas ese maletín y eso te provocó una sorpresa enorme, si a eso le sumamos que te encantó, tenemos un regalo realmente bueno.

La niña calla y se mira las manos.

- Y, entonces, ¿cuál ha sido tu mejor regalo, abuelo?

El viejo reflexiona unos segundos y sus ojos  se acristalan por momentos mientras sus manos se frotan la frente como queriendo evitar un recuerdo que desea florecer.

- Abuelo, ¿cuál es el mejor regalo de tu vida?
- Hija mía. Me estoy acordando de cuando tu abuela y yo éramos jóvenes. Éramos pobres. Apenas teníamos para comer y pasábamos mucha hambre. Cuando yo cumplí los veintiséis la abuela no pudo comprarme ningún regalo. No teníamos dinero. Cuando yo llegué a casa de trabajar la encontré en la cocina llorando.
- ¿Por qué lloraba abuelo?
- Estaba triste por no poder comprarme un regalo.
- Pobre...
- Sí, pero lo que ella no sabía era que tenía más de lo que el dinero puede comprar. Al verla llorando la abracé y ella me abrazó. Intentó explicarme entre sollozos que no me había podido comprar ningún regalo.
- ¿Entonces no te regaló nada?
- Sí lo hizo. Aún recuerdo sus palabras: "Cariño, no tengo nada que darte, no hay nada que te pueda comprar, sólo hay una cosa que te puedo regalar y es algo que jamás vuelve, algo que a cada instante se vuelve más especial porque no regresa. Es aquello que cuando lo regalas ya no existe pero queda en el recuerdo". Me acuerdo perfectamente de quedarme mirándole los ojos. Ya no lloraba porque sabía que tenía algo que a mí me haría más ilusión que cualquier regalo que se pudiera comprar en las tiendas.
- ¿Qué era abuelo? ¿Qué era? ¿Un maletín de pintura?

El viejo suelta una risotada mirando hacia el techo y le responde a la niña.

- No, cariño, tu abuela se me acercó, abrazada, al oído y me dijo: "Te regalo mi vida, te regalo mi tiempo. El tiempo es eso que jamás vuelve, cada minuto regalado no vuelve, no se recupera. No vuelve, no regresa. Cada segundo que viva a tu lado hace que el anterior sea más especial. Cada segundo que te regale será un recuerdo que atesorar".

Finalmente los ojos han sucumbido a los sentimientos y las lágrimas recorren sus arrugadas mejillas. Echa mano al bolsillo y saca un pañuelo blanco con el que, suavemente, se seca las lágrimas.

- No entiendo abuelo. ¿Cómo te pudo regalar la abuela su vida? Si te la regaló a ti se quedó sin ella...

La niña tiene la cara desencajada. No entiende como su abuela podía haber regalado su vida a su abuelo.

- No me regaló su vida como tal, cariño, es una forma de expresarme su amor. La vida dura lo que dura, un tiempo, y cada segundo que pasa jamás vuelve. Cada segundo vivido es un recuerdo y cada recuerdo es parte de un tesoro que todos debemos atesorar. Tu abuela quería que todos sus tesoros fueran conmigo, vivir su vida a mi lado, estar siempre conmigo. Ese fue el mejor regalo de mi vida.

La pequeña sigue un poco descolocada.

- No te preocupes hija mía, eres muy pequeña para entenderlo.  Cuando seas un poco más grande sabrás de lo que hablo. Sólo acuérdate de lo importante del tiempo y de que cada segundo se debe vivir al máximo y compartirlo con aquellas personas a las que más queremos. Cada segundo que le regales a esa persona querida, es una pieza de oro en el tesoro de los recuerdos. Cada pieza hace que el tesoro valga más y más cada vez y eso es algo que jamás te podrán robar.
- Creo que ya lo entiendo.
Los dos se quedan en silecio hasta que la niña le espeta al abuelo.

- ¡Abuelo! ¡Vámonos a pasear al parque!

8 comentarios:

Feliun dijo...

Me ha encantado, David. Los mejores regalos son los que llegan al corazón, y no necesariamente deben ser materiales. Un poema, una canción, un agradecimiento, la palabra necesaria en el momento preciso...

Te dejo, que quiero ir a pasear al parque.

Pablo christhian dijo...

Oh, por Dios!!!!
me rompe el alma leer esto, es un buen blog el tuyo, sige asi calando en lo mas profundo d cada persona q lee este texto, y t dejo , m voy a pasear al parque con mi novio

Alberto dijo...

Me ha encantado, no puedo más que repetir las palabras de Felipe. Te has superado y creo que es lo mejor que has escrito desde que te leo. Me ha emocionado y porque no decirlo, incluso soltar una lagrimilla porque es realmente precioso y bello.

He tenido buenos regalos, pero el mejor regalo lo sigo disfrutando cada día, cada hora y cada minuto y segundo de mi tiempo. Lo pedí y aunque deseaba tenerlo, muchas veces pensé que no lo llegaría a tener. Sin embargo, lo conseguí. No sé si te he dado las gracias por ese regalo, a si que aprovecho esta oportunidad que me brindas y te digo: ¡Gracias por tu tiempo!

Un abrazo.

Croc dijo...

Efectivamente, te has vuelto a superar. Sublime :)

Un abrazo!

Jorge dijo...

Buenísimo! Casi se me cae la lagrimilla... :)

Oso dijo...

Feliun: ... un libro con tus fotos...

Pablo christhian: celebro que te haya gustado y me alegra que te guste el blog. Aquí siempre hay un hueco para uno más. Espero que disfrutes de los paseos con tu novio.

Alberto: de nada, ahora ya lo sabes, no regalo mi tiempo a cualquiera...

Croc: gracias. Intentaré mantener ese nivel de superación.

Jorge: gracias, si te ha emocionado entonces es que he conseguido transmitir y eso es lo que pretendo.

De verdad que esta avalancha (para El Rincón Barrido, 5 comentarios en menos de 9 horas es un auténtica avalancha) me ha cogido por sorpresa. Gracias por su tiempo.

Disfruten y sean felices.

Susana dijo...

Es lo mejor que puedes y te pueden regalar : el tiempo y la ;). |Larga vida al 'Rincón Barrido'|.

David Roncero Domínguez dijo...

:)