sábado, agosto 07, 2010

Cicloturismo por Galicia (I)

¡¡¡He vuelto!!! Y he vuelto además habiendo cumplido con la planificación que había realizado para el viaje en bicicleta por toda Galicia. Finalmente han sido 1181 kilómetros en 71 horas durante 12 días. Todo ha ido bien, sin grandes percances, pero desde luego tengo mucho que aprender en lo que respecta a cicloturismo. Tan bien ha ido que, a pesar de que tenía planificados 13 días más uno de colchón, he terminado con un día de antelación.

De entrada comentaré en qué cosas he acertado y en qué cosas me he equivocado, de esta forma todos podremos aprender.

Los errores que he cometido durante el viaje:
  • Peso excesivo en las alforjas: cuando se trata de ser uno mismo su propio vehículo todo esfuerzo que se haga en reducir el peso que se debe transportar es poco. En las primeras etapas el peso puede no parecer mucho, sin embargo, a medida que pasan los días, el cansancio se acumula y los músculos no responden igual ante el esfuerzo. El peso de las alforjas es un aliado cuando se trata de descender por carretera, sin embargo, puede no serlo tanto en ascensos o pistas de tierra y carreteras mal asfaltadas. Cuando se va subiendo, el peso de las alforjas tira de la bicicleta hacia atrás lo que provoca que haya que pedalear con más fuerza. Un buen aliado en estos casos es reducir el desarrollo, bien cambiando a un plato más pequeño bien cambiando a piñones más grandes.
  • Etapas sobredimensionadas: aunque sepamos que podemos pedalear 100 kilómetros, es mejor planificar un porcentaje que ronde el 85-90%. Si se tiene la misma tendencia que yo a explorar caminos o rutas alternativas a las planificadas, se corre el riesgo de tener que caminar sobre nuestros pasos lo que suma kilómetros y cansancio al cuerpo. Además hay que preveer que, aunque todo el camino esté planificado, uno puede perderse.
  • Colchoneta para el saco: si se tiene pensado dormir en camping o a la intemperie la colchoneta puede ayudarnos a sentirnos cómodos a la hora de dormir. Dormir bien es crucial para que el cuerpo se recupere del esfuerzo que al día siguiente se va a realizar. Yo pensé que no sería tan grave no llevarla, a pesar de que la tenía, y alguna noche pagué las consecuencias. También se debe pensar en la colchoneta como aislante del saco. En mi caso he tenido mucha suerte y sólo un día llovió unas gotas, escaso para lo que podría haber sido tratándose de Galicia, pero en caso de lluvia intensa tirar el saco sobre el suelo de la tienda con el suelo mojado puede ser una experiencia que no me gustaría probar. En este sentido, he de decir que el ingenio se agudiza. Ese día que llovió, que coincidió que dormí en camping usé mi chuvasquero como aislante.
  • No cenar copiosamente: algún día obvié una cena abundante y al día siguiente sufrí las consecuencias. La cena debe ser la principal comida del día ya que nos proporcionará las reservar que al día siguiente el cuerpo necesitará. Soy partidario de hacer un desayuno fuerte pero no excesivo ya que una digestión pesada puede hacernos el inicio de la etapa pesado. De la misma forma la comida debe ser ligera para no obligar al cuerpo a realizar el esfuerzo de digerir grandes cantidades de comida.
  • Cuernos para la bicicleta: en mi bicicleta no tengo puestos cuernos, por ninguna razón en especial, sin embargo, cambiar de postura de vez en cuando, da cierto descanso a ciertas partes del cuerpo. En el caso de los cuernos disponer de ellos permite darle un respiro a las muñecas y a las palmas de las manos, ya que la posición de las manos sobre los manguitos y sobre los cuernos es diferente. En mi caso he utilizado la misma bicicleta que uso normalmente y no una específica de cicloturismo.
No sólo he cometido errores, ha habido cosas en las que he acertado:
  • Funda de gel para el sillín: la comodidad cuando uno se va a pasar casi ocho horas diarias sobre la bicicleta es crucial. Todo aquello que facilite el sentirnos cómodos es bienvenido. En mi caso, a pesar de estar acostumbrado al sillín de La Solitaria, me ha supuesto un extra de comodidad el incorporar una funda de gel. Habrá quien esté pensando: los ciclistas se pasan horas y horas sobre la bicicleta y no necesitan fundas de gel. Totalmente de acuerdo. De todas formas lo ciclistas se pasan horas y horas sobre el sillín todos los días y se han acostumbrado a la "incomodidad" del mismo. Probablemente un ciclista sentado 9 horas delante de un ordenador no se sienta tan cómodo.
  • Descansar durante las etapas: puede parecer obvio pero, al igual que es importante descansar por la noche, es tan importante o más saber parar a tiempo durante las etapas. Es recomendable planificar las paradas antes de salir en función del estado en el que uno se encuentra y el perfil de la etapa. También es importante no esperar a estar cansado o a tener una pájara para descansar. Conocerse a uno mismo y saber qué reacciones tiene el cuerpo ante ciertos esfuerzos puede ser útil a la hora de saber cuándo parar. A modo de anécdota contaré que durante una etapa con un puerto de 18 kilómetros, detecté que las piernas empezaban a no hacer fuerza suficiente para afrontar la subida. Rápidamente paré, comí algo dulce, descansé y continué. Achaco este intento de pájara a que la noche anterior no había cenado suficiente.
  • Llevar comida encima: al hilo de lo anterior es importante ir reponiendo energías a medida que va transcurriendo la etapa. En mi caso, en cada descanso reponía energías a base de barritas de cereales con chocolate o crema de yogur, frutos secos (almendras, avellanas, nueces, etc.) y frutas secas (higos, dátiles, fresas, etc.). Todas estas cosas ocupan poco espacio y no suman un peso excesivo. Además, si se está pedaleando por zonas pobladas no es difícil encontrar alguna tienda o supermercado donde ir reponiendo lo que se va consumiendo. Un detalle: evitaría los frutos secos fritos y con exceso de sal ya que ésto provocaría mucha sed y la consecuente necesidad de beber agua.
  • Llevar agua suficiente: si vamos a pedalear en épocas del año calurosas, como era mi caso, es importante ir provisto de reservas de agua suficientes para afrontar la pédida de líquidos que se produce al sudar. En mi caso instalé un portabotes extra en La Solitaria para llevar otro bidón. Incluso algún día llevaba en las alforjas una botella extra de agua para no quedarme sin agua. Además aprovechaba cualquier oportunidad para rellenar los bidones. En etapas como la que hice de Vigo a Ourense, que se encontraba en alerta naranja por las temperaturas, o de Ourense a Santiago, beber de forma continua fue muy importante. En mi caso, la forma de beber el agua también es importante ya que he detectado que beber de forma continua y a tragos pequeños me mantiene menos sediento que si espero a estar realmente sediento y dar un trago largo. Además, y como ya digo ese algo que me ocurre a mí, en ocasiones que el agua no esté excesivamente fría es un aliado a la hora de saciar mi sed. He notado que en ocasiones beber agua muy fría cuando tengo sed me provoca sensación de más sed.
  • Móvil con GPS y conexión a internet: en mi caso llevaba la conexión a internet del móvil desconectada para ahorrar batería. En algún momento de "desesperación" en que no sabía por dónde tenía que ir me fue de gran ayuda disponer del móvil con GPS y conexión a internet. En este sentido, me fue de gran utilidad para salir de Vigo e ir a O Porriño. Aunque este recurso lo he utilizado en alguna ocasión, para saber por dónde ir no hay mejor método que el: disculpe, ¿cómo hago para llegar a...? Aunque no siempre uno se cruza con gente...
  • Hacer una revisión profunda de La Solitaria: antes de salir pasé por la tienda La Bicicletería, la tienda donde habitualmente compro el material para la bicicleta, y le hice una revisión profunda. En esa revisión surgió que sería recomendable cambiar todo el sistema de transmisión (cadena, platos y casette de piñones) y así lo hice. Todo un acierto porque cambió radicalmente la fluidez de pedaleo.
La próxima vez llevaré:
  • Un botecillo de detergente líquido: cuando se viaja con el equipaje justo y además se está realizando deporte lavar la ropa es una necesidad y disponer de un poco de detergente líquido para lavar a mano hace más agradable ponerse la ropa fresca y limpia cada mañana.
La próxima vez no llevaré:
  • Tanta ropa de calle: en mi caso llevaba dos tipos de atos: el específico para pedalear y la ropa casual para vestir cuando aparcaba la bicicleta. En el caso de la ropa técnica, culotes, maillots y calcetines, no es un problema hacer algún exceso ya que es ropa que, por sus características y su propósito, suele ser ligera. Cuando de la ropa del día a día se trata se nota que no están pensadas para reducir el peso porque de lo que llevaba en las alforjas era lo que más pesaba en relación con su volumen. En este sentido he de decir que apenas llevaba un par de pantalones cortos y otras tantas camisetas de manga corta.
  • La cámara reflex: es maravilloso compatibilizar algo tan bonito como es el cicloturismo con la fotografía, sin embargo, una cámara reflex es demasiado grande como para llevarla a mano en el bolso del manillar. Esto provoca que tenga que ir guardada en las alforjas y que para sacar una fotografía haya que parar, bajarse de la bicicleta y sacarla de la alforja y cuando se ha terminado con ella hacer el proceso inverso. Por mucho que me guste la fotografía todo esto es un tedio que debería evitarse. He de decir que también llevaba una cámara compacta corriente y moliente que utilicé mayormente para grabar vídeos, sin embargo, la calidad de las fotografías de esta no es, ni de cerca, como la de la cámara reflex. Para este tipo de propósitos veo muy útil una cámara micro cuatro tercios. No me arrepiento de haberla llevado después de ver las fotos (próximamente las publicaré).
Hay una cosa que no sabría donde colocar ya que, aunque es bonito hacerlo, tiene sus riesgos. Se trata de improvisar. Durante las etapas es bonito, en un momento dado, no seguir el camino marcado y aventurarse a explorar lugares que no teníamos marcados en la ruta. Esto le añade un punto de incertidumbre que lo hace especialmente atractivo pero se corre el riesgo de perderse y tener que desandar el camino. Se puede hacer pero, como todo, hay que hacerlo con cabeza, teniendo presente el camino que se debe recorrer ese día y, sobre todo, cuánto falta por recorrer. En cualquier caso, no me arrepiento en absoluto de ninguna de las improvisaciones que hice durante el viaje y, creanme, no fueron pocas.

Como en todo, en el cicloturismo, se aprende de los errores y aciertos propios y de los demás. Existen páginas dedicadas en exclusiva a esta forma de conocer el mundo sobre dos ruedas. Soy asiduo de dos: Rodadas y No sin mi bici. En ellas se puede aprender mucho sobre qué hacer y qué no hacer, cómo planificar un viaje, qué ventajas tienen unos sacos sobre otros, cómo cargar las alforjas y un sin fin de detalles que novatos como yo pasaríamos por alto de no haberlo leído en alguien más ducho en la materia.
 
En breve publicaré una nueva entrada con mis impresiones personales sobre elviaje.

7 comentarios:

Unquevai dijo...

Muy interesante la entrada!! enhorabuena por tu logro, eso no lo hace cualquiera!
Un saludo magni!

A do outro lado da xanela dijo...

Suena genial el viaje! :)

Alberto dijo...

¡Bienvenido! ¡Qué alegría tenerte de nuevo en Rincón y publicando! Tengo que reconocer que ansiaba conocer las experiencias y dificultades que habías experimentado durante el viaje.

Leo que no ha sido fácil, pero con ingenio, energía e ilusión pueden superarse todos los retos. Enhorabuena por acabar por todo lo alto y tan bien el camino propuesto. Y siempre es de agradecer que compartas tu experiencia con nosotros para poder aprender y no caer en los mismos errores si algún día decidimos lanzarnos a recorrer una ruta en bicicleta.

Me alegro de tenerte de vuelta y espero como agua de Mayo que sigas escribiendo sobre tus sensaciones en el camino.

Un abrazo fuerte desde Verín.

raul_ams dijo...

Welcome!!

¿¿Debo darme por aludido cuando comentas los excesos cometidos en las cenas?? ;)

Oso dijo...

Unquevai: gracias, amigo Magnífico, espero que la siguiente te guste tanto como esta.

A do outro lado da xanela: no negaré que hubo momentos realmente duros pero sí el viaje fue genial, toda una experiencia.

Alberto: he de reconocer que mi testadurez ha hecho mucho por superar los obstáculos, había veces que no había ni energía ni ilusión pero ese afán mío, que todavía intento saber de dónde sale, por alcanzar los retos me hacía sacar fuerzas. Próximamente (puede que en un rato) otra entrada, esta un poco más personal.

raul_ams: desde luego la cena contigo fue una de las mejores, por la compañía, y de las más copiosas. Creeme al día siguiente pude pedalear sin miedo a falta de reservas.

Gracias por vuestras palabras. Disfrutad y sed felices.

Daniel Welsch dijo...

Hey David, have I already mentioned how much I admire your bicycle tourism accomplishments? I'm looking around for a second hand bicycle to see what's out there... Good work, dude.

Oso dijo...

Daniel Welsch: thank you very much, Daniel. I do not know you deeply but I suspect that this is something you would enjoy with. It is not just cycling. Cyclotourism means being your own mean of transport and also enjoying the enviroment while travelling. Tell me when you get your bike (I will be on the ball if I know someone is selling a bike).

Thank you for your words.

Enjoy and be happy.