miércoles, julio 14, 2010

Desde mi higuera


Recordando las palabras de Yayo Salva en respuesta a un comentario que dejé en su blog
Fiel Oso: me alegra saber que en tu adolescencia de chico de pueblo también hubo higuera. Lo demás es más o menos común en todos los adolescentes aunque cambie el escenario. Siempre he intuído que tu cerebro dado a la tecnología reservaba al menos un lóbulo sensible a la percepción de la hermosura de las cosas sencillas. Algún día nos las contarás tú también.
y plagiándole el título que encabeza esta entrada quiero compartir las fotografías, que he tomado este fin de semana, del que fue mi destino estival durante casi 22 años.

No se trata de un pueblo con grandes monumentos o una historia remarcable pero es el lugar donde siempre me he sentido agusto. Es el lugar que, por muy pequeño que fuese, siempre he podido recorrer una y otra vez sin cansarme. Y este fin de semana lo he hecho de nuevo.






Además de disfrutar del descanso de un lugar tan especial aproveché para quitarme alguna espinita que tenía clavada.

De pequeño hacíamos una ruta hacia lo que llaman la Cumbre. Subíamos con la única ilusión de llegar arriba, tumbarnos un rato a la sombra, beber agua de la fuente que hay, tirarnos sobre las escobas y bajar. Muchas veces intenté subir hasta la cumbre corriendo y nunca lo conseguí por falta de forma física. Pues bien, este fin de semana esa espina ha desaparecido. El domingo por la mañana me calcé las zapatillas, cogí las ganas de correr y una botellita de agua y hasta allí que me fui. Y a la satisfacción de cumplir un reto hay que sumarle las vistas:


Además tuve la enorme suerte de poder observar a un par de corzos pastando (siento que la foto no sea mejor pero estaba tras una verja y no pude acercarme más sin que los animales huyeran):


Como extra deportivo del viaje me escapé al pueblo de al lado, corriendo para quitarme otra espinita, en el que había estado en un par de ocasiones pero del que no había sacado fotos. Se llama Montemayor del Río y lo más destacable es el castillo.


El resto de fotos están en sus respectivos álbumes: Peñacaballera y Montemayor del Río.

3 comentarios:

Alberto dijo...

Preciosos parajes naturales que algún espero recorrer con un buen guía ;)

Sé perfectamente a lo que te refieres cuando escribes: "No se trata de un pueblo con grandes monumentos o una historia remarcable pero es el lugar donde siempre me he sentido a gusto". Me ocurre lo mismo cuando me dejo caer por el pueblo de mi madre o de mi padre.

Algunas fotos me has gustado porque creo que reflejan muy bien esa sensación de estar en un pueblo.

Un abrazo desde Madrid.

Msx2001 dijo...

Solo he estado una vez, pero he de decir que la calma del pueblo es impresionante y bonitos paisajes.

Saludos desde la nacion.

Oso dijo...

Alberto: algún día...

Msx2001: ahí tienes razón, sí que hay una gran cosa: la calma.

Disfrutad y sed felices.