martes, mayo 11, 2010

XXXIII Maratón de Madrid


Todos aquellos que alguna vez en su vida hayan salido a correr sabrán que la Maratón, o lo que es lo mismo 42 kilómetros y 195 metros corriendo, puede ser muy dura.

La Maratón es una prueba atlética de resistencia que se basa en la gesta del soldado griego Filípides que recorrió los 40 kilómetros que separaban Maratón de Atenas para anunciar a los atenienses la victoria del ejército persa. Desde entonces se incluyó, en honor al soldado Filípides, como una prueba olímpicos.

En una carrera de este tipo uno se encuentra personas de todo tipo: gente preparada que corre por el placer de acabar una Maratón, gente que no está preparada que se aventura a hacerlo aún a riesgo de sufrir graves problemas, gente que entra en la meta sujetado por los equipos de emergencia, gente que tarda 6 horas en hacerla, personas que lo hacen en 3 horas.

Sobre todo, creo que la historia de una Maratón son los que la corren, sus caras, sus motivaciones, su desmotivación, su esfuerzo en acabar, personas al fin y al cabo. De hecho ese fue mi objetivo cuando cogí la bicicleta y la cámara para sacar algunas fotos de la Carrera.


4 comentarios:

Alberto dijo...

¡Cuantas ideas, pensamientos, emociones y sentimientos deben salir a la luz cuando uno corre esas distancias! Lucha, constancia, abandono, fracaso, éxito, esfuerzo, dolor, orgullo...

El cine ha reflejado esos momentos íntimos y privados del corredor en películas como "Carros de fuejo" o la que para mí es una obra maestra, "La soledad del corredor de fondo". La literatura también y uno de mis escritores favorito, Haruki Murakami ha publicado hace poco "de que hablo cuando hablo de correr" en Tusquets.

¿Y tú, de que hablas cuando hablas de correr?

Un saludo desde Madrid.

PD: Hay algunas fotos del reportaje que me gustan mucho.

Oso dijo...

Alberto: no puedo hablar de las emociones al correr una maratón porque todavía no la he corrido, sin embargo, he notado el comienzo del que supongo es el sufrimiento que supone correrla. Es una lucha contra uno mismo. Seguro que acabar es un placer sin igual pero para aventurarse hay que estar entrenado.

Ya me dirás cuáles son las fotos que te gustan mucho.

Disfruta y sé feliz.

Daniel dijo...

Macho, de estas cosas avísame capitán. Que yo estuve también acompañando a unos amiguetes en bici. Podçíamos haber pedaleado juntos.
Un abrazo.

Oso dijo...

Daniel: no fue premeditado, me levanté de la cama, me asomé a la ventana y vi una horda de gente corriendo. Rápidamente cogí la cámara y la bici y salí a pedalear y sacar fotos.

La próxima vez te llamo por si andas por ahí.

Disfruta y sé feliz.