viernes, abril 02, 2010

Un post, un rincón (XXXIII)

La segunda parte del viaje es más bella si cabe que la primera. El recorrer en barco un valle a nivel del mar rodeado de montañas de varias centenas de metro hace a uno sentirse pequeño. Y no es para menos porque por donde circulaba nuestro barco antes sólo había hielo.



Se recorren dos fiordos que se unen en forma de Y:

La belleza es tal que sólo las imágenes pueden explicarlo:


La excursión dio para mucho, tanto es así que me veo obligado a sacar una entrada extra con un regalo que Noruega nos hizo de vuelta a Bergen. Pero eso será próximamente.

2 comentarios:

Alberto dijo...

¡Sobran las palabras! Gracias a tu genio fotográfico, podemos apreciar la belleza de esos parajes.

Creo que la experiencia de este viaje no se borrará nunca. Se nota.

Un saludo desde Madrid.

Oso dijo...

Alberto: no se borrará no, por muchas y variadas razones...

Disfruta.