lunes, febrero 15, 2010

Legal y moral

Estaba escribiendo un comentario a la entrada del buen amigo Unquevai sobre los derechos de autor y la SGAE y me he emocionado escribiendo y puesto que me ha salido una reflexión demasiada amplia para un sólo comentario la publico también aquí.
Querido amigo, he de decir que en esta ocasión estoy en total desacuerdo contigo.

Estoy de acuerdo contigo que la SGAE no es más que una empresa y que sólo cuida sus intereses, sin embargo, no debemos perder de vista dos conceptos que se entremezclan en las quejas de la gente sobre el abuso que hace la SGAE.

Los dos conceptos de los que hablo son legalidad frente a moralidad. Nadie dice que lo que hacen no sea legal, la queja, al menos en mi caso, va dirigida hacia la moralidad. Veamos, yo hoy me compro unos DVDs vírgenes en los que voy a guardar una copia de seguridad de mis fotografías, de las que soy propietario intelectual por el mero hecho de que las he sacado con mi cámara. ¿Es legal que me cobren el canon por esos DVDs? Sí. ¿Es moral? No. Por qué no es moral, porque mis derechos no los gestionan ellos, por lo tanto, el dinero extra que se ha pagado no va a parar a mis arcas y debería. Y tú dirás: bueno pues hazte socio de la SGAE para que gestione tus derechos. Ya, pero es que los derechos de mis fotos los gestiono yo porque cuando las grabo en un DVD mis derechos quedan bajo mi custodia y si las publico en internet las publico bajo una licencia abierta (Creative Commons) tan lícita como cualquier licencia privativa.

Con respecto a lo de descargar música de internet, usando tu ejemplo del pan, imagínate que el panadero al que le compras el pan asiduamente te dice: "Edu, verás, que te voy a cobrar 1€ en lugar de 90 céntimos por si te da por hacerte el pan en tu casa con tu harina, tu levadura, tu sal y tu agua". ¿A que te sientes robado? Obviamente porque te está robando 10 céntimos por cada barra. El caso de los derechos de autor es el mismo, pagas por anticipado por algo que puede que no consumas.

Por último, el escudarse en que la SGAE no es más que una empresa y que cuida de sus intereses no le da la potestad de hacer de su capa un sayo y hacer lo que le venga en gana. Es legal, sí, pero no es moral. Imaginemos, el enanito verde no lo quiera, que mañana sale una ley que permite matar bajo ciertas circunstancias. Alguien monta una empresa que provoca dichas circunstancias para que la gente pueda matar a placer. Es legal, sí, pero no es moral.

Adelantándome a tu respuesta, permíteme la osadía, todo depende de la moralidad de cada uno. A lo mejor para mí no es moral robar dinero a una peluquería, a un colegio de discapacitados o en una boda bajo mis reglas morales y a lo mejor sí lo es para la moral de los directivos y empleados de la SGAE. La moralidad de cada uno la define la educación que cada uno recibe.

Seamos claros, las discográficas se han quedado atrás en el mundo de internet y no están sabiendo adaptarse a las nuevas tecnologías. Modelos de negocio basados en el soporte físico han dejado de tener sentido, lo que se demanda hoy en día son contenidos de calidad. Modelos de negocio como Spotify son los que tienen futuro: pagar por disponer de toda la música del mundo en cualquier momento y en cualquier lugar.

Me gustaría para acabar recordar una frase de David Bravo: "decir que descargar música de internet es acabar con la música es como decir que descargar películas porno es acabar con el sexo" además de que "hoy en día se escucha mucha más música que nunca porque se ha facilitado el acceso". Internet es la nueva imprenta, internet sólo da acceso a la cultura como lo hizo Gutenberg con su invención.

Estoy de acuerdo en que a la SGAE les ampara una ley pero ello no provoca que lo que hagan sea moral por el mero hecho de tratarse de una empresa.

Un abrazo.

2 comentarios:

Alberto dijo...

No sé por donde empezar, pero intentaré ser claro y conciso, a ver si lo logro.

Aunque a nuestro parecer la SGAE pueda parecer una empresa, no lo es. Exactamente es una entidad de gestión colectiva cuya definición viene recogida en la página del Ministerio de Cultura (http://www.mcu.es/propiedadInt/CE/GestionColectiva/Entidades.html). ¿Es importante es matiz?, por supuesto. Ya que dichas entidades NO tienen ánimo de lucro, al contrario que las empresas que es su principal meta u objetivo. La SGAE no debería ganar dinero, sino gestionar unos fondos monetarios entre sus asociados.

Unquevai menciona que los autores tienen derecho a la propiedad privada cuando "copie, plublique, distribuya o modifique su obra.". Cierto, pero sólo cuando en esa acción esté manifiesto el ánimo de lucro. Si yo no cobro a nadie por hacer una copia de un DVD, yo estoy cometiendo ningún delito. Ese es verdadero problema con las redes P2P y por la cual no se actúa de momento de forma legal contra ellas. Pero, ¿acaso no se cierran las páginas de intercambio de archivos? Si, efectivamente se cierran, pero sus dueños salen impunes y a lo único que se les obliga es al cierre de la página. Y dependiendo mucho del juez que instruya el caso.

La SGAE además cobra independientemente de si en su lista de asociados, esta el autor o no. Me explico. Imaginemos que queremos representar la obra "Cada vez que te veo hermosa, se me pone el arma gozosa" de Chuminotti Palnabo, dramaturgo italiano que únicamente conocen en su casa y a la hora de comer. El tal Palnabo no pertenece a la SGAE, pero ésta nos quiere cobrar por representar la comedia unos 150 €. ¿A quién va ese dinero si el autor no pertenece a la asociación? Dirán ustedes, mentes despiertas, pero en este caso no nos cobrarán. Puede ser, aunque la SGAE se muestra muy viva para ello. Pero si decido grabar la obra en mi fantástica cámara de vídeo Penesonic TVEO RAJ A 56 y pasarlo a DVD, ya SGAE ya me ha cobrado el canon.

Sobra además decir que el canon es anticonstitucional, por mucho que el Gobierno actual aprobara su cobro (ver mi entrada http://reflexionesparaperdereltiempo.blogspot.com/2007/12/sgae-dictadores-con-canon-legalizados.html). Además, como una tasa que es desde el punto de vista fiscal, dicho cobro debería realizarlo bien la Agencia Tributaria nacional, autonómica o bien local; que son los únicos organismos estatales autorizados por Ley en el cobro de impuestos.

Menciona Unquevai: "Es decir, a ese colegio, esa peluquería y ese garaje podrían haber ido los autores personalmente y haber pedido el pago correspondiente. ÉSTO es lo que está mal. Que exista ese derecho." Bueno, no digo que no, pero también yo podría cobrarle al autor la difusión y la publicidad que en mi local o negocio le estoy haciendo gratis. ¿No?

Cita también Unquevai: "Y si no les sale rentable, que se hagan albañiles, nadie les obliga a ser autores y plublicar sus obras." Yo creo en el derecho a la propiedad privada. No debemos confundir el objeto creado (una novela, una obra de teatro, una canción, el código de un programa de software, etc.) con el soporte que lo contiene.

Comparto los puntos que expone David sobre el anticuado modelo de negocio de las discográficas. De hecho, en su día realice un trabajo, que expuse en mi blog. Para los interesados:

http://reflexionesparaperdereltiempo.blogspot.com/2005/10/el-chantaje-de-las-discogrficas-y-las.html

http://reflexionesparaperdereltiempo.blogspot.com/2005/10/el-chantaje-de-las-discogrficas-y-las_18.html

http://reflexionesparaperdereltiempo.blogspot.com/2005/10/el-chantaje-de-las-discogr_112966612983186675.html

http://reflexionesparaperdereltiempo.blogspot.com/2005/10/el-chantaje-de-las-discogr_112966634707666313.html

Un saludo desde Madrid.

PD: Sobre la publicidad de mi blog, ya hablaremos de las tarifas Sr. Oso.

Oso dijo...

Alberto: sabía que tu análisis sería extenso y pormenorizado como es de esperar de un experto en sociedad y economía.

Un abrazo y disfruta.