sábado, marzo 14, 2009

Os voy a contar un sueño

... estábamos en un bar los cuatro juntos: Raquel, Amparo, Javier, Roger y yo. Habíamos quedado porque hacía mucho tiempo que no nos veíamos, dos años por lo menos.
- No volverá a pasar- dice Amparo.
"Ilusa", pensé.
Como siempre que quedábamos cuando íbamos a la universidad, hicimos todo tipo de tonterías, discutimos hasta casi quedar afónicos sin llegar a ninguna conclusión e hicimos planes de viajar juntos.
- Sí, sí, tenemos que hacer un viaje juntos. A ver, ideas- dice Javier ilusionado.
Sin saber cómo, terminamos hablando de sueños y pesadillas. Sueños raros y horribles pesadillas. Raquel había contado uno de sus sueños raros.
- Estoy sentada en un banco, en un parque, no sé muy bien cuál y de repente aparece Espinete y empieza a frotarse las púas contra mí- cuenta gesticulando con las manos.- Las púas me hacen cosquillas y me empiezo a reir a carcajadas hasta el punto de que me meo encima- rie, entonces, a carcajadas, como si estuviera sintiendo las cosquillas en ese mismo instante.
- A ver si te vas a mear ahora- dice mientras sonríe Amparo.
- Lo mejor de todo es que me sale un chorro a presión hacia arriba que parece que está lloviendo- vuelve a reir a carcajadas.- Luego ya me desperté.
Todos estabamos sonriendo excepto Raquel que se estaba secando las lágrimas de tanto reir. Continuó Roger con su, en este caso, pesadilla.
- Yo hace unas semanas me desperté a las cuatro de la mañana sudando y con el corazón a mil- dijo mientras se ponía serio.- La pesadilla fue corta pero ya no pude dormir. Estaba en la oficina, sentado en mi despacho, y se acercaba un mensajero y me daba un sobre. Me dio la carpeta para firmar conforme había recibido el paquete y firmé. Abrí el sobre y saqué una pistola de él. Noté como si hubiera alguien detrás observándome y vi que el mensajero todavía no se había ido. Lo siguiente que recuerdo es al mensajero apuntándome con la pistola que yo acababa de sacar del sobre. Justo cuando me dispara fue cuando me desperté.
- ¡Buf! ¡Qué mal rollo!- dice Javier mientras se frota el brazo con la piel de gallina.
- Ya te digo- respondo yo.
Unos segundos de silencio. Todos nos miramos.
- Dejadme que os cuente yo el mío- dije yo exhaltado como para animar el cotarro.- Esta mañana me levanté y recordé que había estado soñando que estábamos en un bar los cuatro juntos: Raquel, Amparo, Javier, Roger y yo. Habíamos quedado...

2 comentarios:

Alberto dijo...

"¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción;
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son."

Me alegra mucho esta entrada, sabía que tarde o temprano volverías hacerlo :D , y dentro de poco seguro que tan bien como antes.

Saludos desde Madrid.

Oso dijo...

Alberto: celebro que te alegre. A ver si poco a poco vuelven las musas a asediar esta cada vez más cuerda cabeza mía.

Un abrazo y gracias por tu tiempo.