jueves, enero 15, 2009

Frases XLI

Hablando de a lo que uno puede aspirar y a qué no.
No puedes tener todo sólo por desearlo. Prefiero pasarme la vida con los pájaros a hacerlo deseando tener alas.
Enferma de la serie House
Yo por mi parte me siento rodeado de pájaros y no por ello dejo de desear tener alas para volar por mí mismo. Pena que alguien se autolimite psicológicamente de esa forma.

5 comentarios:

¿Gavilán o Pingüino? dijo...

A mi también me llamó la atención susodicha frase de la enferma...
Y en este caso, estoy de acuerdo con esa visión: unos nacen pájaros y otros pingüinos y hay que asumir cada uno su papel, especialmente los primeros.

Ojo!!! no digo que yo no sea un pájaro (la verdad es que no lo he descubierto aún) y que los pingüinos no tengan derecho a volar o deseos de conseguirlo o capacidad de conseguirlo. Lo que quiero decir, a ver si consigo que se me entienda, es que es muy triste que los pájaros se queden anclados en tierra.

Al "más vale pájaro en mano que ciento volando" respondo con "6 pájaros en mano pero ninguno vuela" ¿De que sirve?

Volad pajaritos, volad

Nuska dijo...

Yo creo que cada uno tiene sus alas para volar,piernas para caminar,cabeza para discernir..: pero muchas veces aunque se desee, se aspire algo y se luche con ahínco, por ello, no siempre se consigue el resultado esperado

Besos.

Oso dijo...

¿Gavilán o Pingüino?: me hubiera gustado verte explicándome esto en persona... Buena reflexión.

Nuska: yo también que sólo debemos encontrar aquello en lo que podemos volar. Es cuestión de tiempo.

Besos y gracias por vuestro tiempo.

Alberto dijo...

"¿Por qué contentarnos con vivir a rastras cuando sentimos el anhelo de volar?"

Helen Adams Keller (1880-1968) Escritora.

Incluso los árboles con sus fuertes raíces ancladas en el suelo, se levantan con fuerza y ahinco hacia el cielo, porque también ellos tienen sueños e ilusiones, también ellos quieren volar y tocar con sus ramitas ese azul con motitas blancas que ven más allá.

Las peores cadenas no son las de metal, son las autoimpuestas a nuestra propia voluntad y esperanza, asi que ya saben: a seguir volando.

Un saludo desde Madrid.

Oso dijo...

Alberto: pues sí, las peores cadenas son las transparentes, a veces, casi irrompibles.

Un abrazo y gracias por tu tiempo.