domingo, diciembre 14, 2008

Nieve

El otro día le comentaba a Nuska que no había visto la nieve en muchas ocasiones. De hecho hacía años que no la veía. Si lo pienso bien, seguro que podría recordarlo pero también es probable que me remontaría a los años en que viví en Valladolid y de eso hace ya más de 12 años.
El caso es que ayer tuve que ir a la oficina en Tres Cantos para resolver unos problemillas. El caso es que me encontré con una fría sorpresa. 
Lo cierto es que en varias ocasiones casi me caigo y me parto la crisma porque llevaba un calzado no apropiado para suelos deslizantes. Pero he de reconocer que me hizo cierta ilusión la nieve. Cierto que no es Cercedilla pero, ¡eh!, el que no se consuela es porque no quiere.

4 comentarios:

Alberto dijo...

Nieve!!! JAJAJJA, me acuerdo de una nevada en Coruña, y eso si que es sorprendente ;D El que está disfrutando como lo que es, un enano, es mi sobrino, ya que mi pueblo lleva unas semanas de color blanco. Supongo que tendré que llevarme ropa de abrigo para pasar las navidades.

Invernales saludos desde Madrid.

Oso dijo...

Alberto: pues sí, que nieve en Tres Cantos no es algo destacable ya que está en la sierra y siempre hay unos tres o cuatro grados menos que en Madrid. Recuerdo los dolores de manos que sufría de pequeño cuando de camino al colegio iba cogiendo nieve para hacer una enorme bola que tirar a alguien al llegar al colegio... ¡Cuánta felicidad!

Un abrazo y gracias por tu tiempo.

Nuska dijo...

Cierto que no es lo mismo quizás porque tu fuiste por obligación laboral y la viste en un paisaje urbano,pero te ilusionó igualmente y es lo que importa.Yo en cambio fuí por propia iniciativa a buscarla, sin ninguna obligación más que ocio y un paisaje distinto, que me gusta más.Besos que te vaya bonito.

Oso dijo...

Nuska: el que no se consuela es porque no quiere. Fuera por obligación o por devoción me hizo ilusión. Es posible que estos días visite la nieve por devoción. Si lo hago lo compartiré, tenlo por seguro.

Besos y gracias por tu tiempo.