lunes, octubre 13, 2008

Pistachos


Ahí está. Me provoca. Me está llamando, me lo está pidiendo.

Reflexiono.

¿Sería correcto si lo hicera? No sería correcto para él pero, ¿sería correcto para mí si no lo hiciera? Tampoco lo sería. Toda mi vida lo he hecho y nunca se me había planteado ningún dilema. ¿Por qué ahora es diferente? Algo ha cambiado pero qué.

¿Por qué reflexino?

Tengo algún tipo de duda pero no sé cuál. Dudas sobre si quiero hacerlo no porque tengo claro que quiero hacerlo. Dudas sobre si debo hacerlo tampoco porque lo necesito. Mis dudas vienen de la correctitud.

¿Debo hacerlo?

Probablemente si no lo hago yo con él lo hará él conmigo. Es casi cuestión de superviviencia. ¿Vale más su vida que la mía? Para mí no. Yo soy más importante para mí que él. Debo hacerlo.

Quiero, necesito y debo hacerlo, ¿acaso no es suficiente?

Tengo que asumir la vida que he elegido, al fin y al cabo no es tan grave, sólo como pistachos.

2 comentarios:

Alberto dijo...

Varias dudas me asaltan, pero antes dejar claro que me ha parecido un relato muy bueno, original, divertido, sorprendénte e incluso con transfondo moral. (en la parte más seria claro está)

En cuanto a las dudas, ¿podemos hablar de un canibalismo vegetal?; ¿una relación sádica tipo Hannibal Lecter pistachil?; ¿un "te voi a romper er pistacho? (véase en youtube "titanic me pones burra"); de ser cierta la frase de Miki cuando dice: "eres más estrecha que la raja de un pistacho", ¿cómo diablos pudo uno comerse a otro? y; para terminar, ¿se trata de una versión vegetariana de la boa que se come un elefante en el Principito de Saint-Exupéry?

Un saludo desde Madrid.

PD: Si además de pistachos, como también pipas y cacahuetes, ¿soy un infiel de los frutos secos?

Oso dijo...

Alberto: ya ves hasta donde puede llegar la imaginación de alguien comiendo pistachos... Come lo que quieres pero si son pipas que sean Facundo.

Un abrazo y gracias por tu tiempo.