domingo, septiembre 28, 2008

Un post, un rincón (XI)

Cabo do mundo, el fin de la tierra, Fisterra, Finisterre. Después de este punto no hay más allá, o al menos eso pensaban los que le pusieron el nombre.
Se trata del extremo más occidental de la Península Ibérica. Después de esto sólo hay agua durante unos 5000 kilómetros en línea recta hasta encontrar tierra.
Recuerdo la primera vez que estuve en Finisterre las trompetas del faro emitían un sonido periódico ensordecedor para anunciar a los barcos la cercanía de la costa. Si alguno de ustedes tiene cierta aficción a Google Earth, sepa que puede descargarse una reproducción del faro para explorarla en 3D en esta dirección.

3 comentarios:

CaprichosaMafalda dijo...

Eo!!
Que tal??

Me has hecho recordar que cuando nos hablaron de esto en el colegio, de Finisterre (me refiero) dije que un día iría. No lo había recordado nunca más.

Petunicus

Alberto dijo...

Y allén la mar y nada más. Espero que hubieses visto el anochecer allí, dicen que es de lo más precioso.
Si este fue el final del viaje, no conozco mejor forma de haberle puesto punto y final.

Saludos desde Madrid.

Oso dijo...

CaprichosaMafalda: pues nunca es tarde si la dicha es buena. Aunque tómate tu tiempo el Cabo Finisterre lleva ahí desde Pangea.

Alberto: desgraciadamente no vimos anochecer allí, pero no me moriré sin verlo como tampoco me moriré sin ver amanecer en el Cabo de Creus.

Besos y gracias por vuestro tiempo.