viernes, octubre 13, 2006

12 de octubre: 2 años y desfile, otra visión

Lo sé, voy con un día de retraso, pero es que cuando salgo de viaje me cuesta mucho volver a retomar el trabajo y volver a coger el ritmo.

En el 12 de octubre han pasado cosas bastante curiosas en la historia de la Humanidad: Colón descubrió América, nació el habitante 6.000 millones, nació El Chacal y... yo me vine a vivir a Madrid.

Dos años hace de eso y, aunque dejé muchas cosas atrás en mi tierra adoptiva, es un viaje del que no me arrepiento ni me arrepentiré nunca. De las ciudades en las que he vivido (de momento han sido Valladolid, Santiago de Compostela y Coruña) Madrid es la que me conquistó en el menor tiempo. También hay que decir que yo ya tenía ganas de conocer Madrid.

Hoy soy dos años menos ignorante, dos años menos inocente, dos años más ingeniero y, sobre todo, ocho meses más feliz.

Madrid me ha dejado conocer a gente curiosa: el hombre de los mil nombres, borrachos que no saben en qué estación de metro, gente con ganas de pasárselo bien, viejos entrañables...

Ayer mismo estaba en un bar y en la televisión estaba saliendo el desfile de las fuerzas armadas. Sentado en un taburete había un señor, luego sabría que de 79 años, viendo el desfile. Mi madre y yo le echamos un vistazo al televisor. El caballero se giró y se dirigió a nosotros.

- Pues sí que tiene mala cara- dijo cuando apareció la imagen del Rey en la pantalla.- Tengo 8 años más que él. Estuvimos juntos en la academia de Zaragoza cuando yo fui a hacer el servicio. Aquello sí que era duro. Cuando hacías la instrucción tenías un tío detrás que si no lo hacías bien te daba un garrotazo y te dejaba medio tonto. Tres años de servicio que tuve que hacer yo.

Seguimos viendo el desfile.

- Recuerdo yo que vine a Madrid desde Zaragoza al desfile, sí. Antiguamente era un suplicio. Nos hacían venir en tren desde Zaragoza, la de horas que echábamos y en qué condiciones... Después muchas horas de pie, desfilando. Antes estaba Franco en las tribunas.

Seguimos ojeando la pantalla. Intercambiamos opiniones y al terminar la conversación, tras haber demostrado una cabeza asentada y razonar como si aún tuviera 20 años, mi madre le dice:

- Señor, que usted se conserve como hasta ahora.

En ese momento, vemos como las ojos del caballero se llenan de lágrimas. El señor se había emocionado, quizá, por una mezcla de rememorar viejos tiempos. Un hombre curioso escondido en las calles de Madrid.

3 comentarios:

Tati dijo...

Que historia tan conmovedora!
Para mi la verdad el dia 12 de octubre ha pasado casi siempre desapercibido, pero el hecho de vivir en Cataluña ha hecho que especialmente este año (llevo en esta tierra ya más de cuatro años) me resultase significativo. No sé si os habéis enterado pero los catalanes han conseguido algo llamado "Estatut" que les ha hecho inmensamente felices e independientes. Ahora ya pueden decir: Porque VOSOTROS los españoles... y se les hincha el pecho de orgullo de no serlo... El 12 de Octubre en Cataluña es el dia en el que los españoles celebramos que destruimos America (según algunos catalanes). A ver que les parecería a ellos que el resto de ESPAÑA boicoteara su Diada (11 de Septiembre). Siento que mi comentario a esta bonita entrada de Oso sea tan político, pero el 12 de Octubre como veís se vive de diferente forma según en la tierra en la que pisas. Si quieres que te respeten, respeta.
Un saludo.

Oso dijo...

No lo sientas Tati. Sinceramente tenía curiosidad de saber cómo se vive en Catalonia este día. Como ya sabrás la política no es uno de mis fuertes pero como tú bien dices: si quieres que te respeten, respeta. Luego querrán que en lugar de champán tomemos cava y yo me pregunto: ¿qué diferencia hay ahora? El champán es Francés, de unos extranjeros y el cava es Catalán, de otros.

Por mucho que les duela fueron, son y serán españoles diga lo que diga unas cuantas hojas con nombre catalán...

Alberto dijo...

Dos añitos ya, como pasa el tiempo por dios. Y cuantas cosas también, jejejejejejejejejeejej. Egoistamente espero que dentro de otros dos sigas por aquí, estes donde estes, y nos lo cuentes también.

un saludo desde Verín, pero por muy poco ya