jueves, septiembre 07, 2006

Este país hiede

Me gustaría poder decir algo mejor sobre el tema pero hoy me avergüenzo de ser español. Y pensarán ustedes: "así, ¿de golpe y porrazo? Una persona que hace gala de sentirse español se avergüenza de ser español". La verdad es que pensé que aún había esperanza que no estaba todo el bacalao vendido, pero hoy no sé por qué me siento así.

Me avergüenzo de encender la televisión y no ver más que vividores, asaltaasilos, drogadictos, ex-niños prodigios fracasados, ladrones, supuestas mujeres maltratadas... en programas en el que no saben ni donde tienen el corazón, que cocinan con tomates o aliñan.

Me avergüenzo de que se conozca a Fernando Arrabal por un pequeño espectáculo en televisión y no por lo que realmente es: un genio.

Me avergüenzo de que llegado el gran tarado en la televisión sólo pongan resúmenes de la vida en directo, que tengamos que sufrir cómo discuten violentamente dos desconocidos. Me avergüenzo de que la televisión haya pasado de un medio de comunicación a un medio de alienación. Somos lo que vemos. Me avergüenzo de que los niños de hoy en día no tengan la infancia de la que yo disfruté.

Me avergüenzo de vivir en un país en el que un homicida que se da a la fuga sólo vaya tres años a la carcel aún a pesar de haberse dado a la fuga después del atropello y haber intentado encubrir el hecho con mentiras. Me avergüenzo de vivir en un país en el que la balanza de la justicia no cae por su propio peso sino que la justicia se mida por el dinero que tengas y por lo famoso que eres.

Me avergüenzo de que ser político se haya convertido en una simple forma de ganarse la vida a costa de los demás. Me avergüenzo de que los políticos ganen elecciones gracias a promesas que luego no dudan en incumplir. Me avergüenzo de ver los debates políticos y observar que se diferencian en poco de las discusiones que yo tenía con mis amigos en el colegio, apenas el lenguaje y el tema. Me avergüenzo de que por parte del gobierno se permita la especulación con un derecho constitucional como es la vivienda DIGNA

Me avergüenzo de vivir en un país en el que no se le deja el sitio a las personas impedidas en los transportes públicos. Me avergüenzo de que la juventud se haya tomado la libertad de su mano para conertirla en libertinaje.

Pues sí, me avergüenzo, lo siento.

1 comentario:

Alberto dijo...

Sólo aquello que apreciamos puede hacernos sentir emciones encontradas. Si, España es así, como bien describes, pero también tiene su otra cara, la de unos chavales que ganan una copa mundial de baloncesto con profesionalidad y camaderia, la de Paco de Lucía y otros muchos.
Decía Miguel Hernández, creo, españolito te guarde dios, pues una de las dos españas ha de helarte el corazón.
Perez Reverte, que como escritor es increíble, muestra también ese amor-desamor con España. Se cisca en todos los hijos de puta que siguen campando a sus anchas haciendo lo que mejor saber hacer, putadas a todo dios, y que por si no fuera suficiente,muchas veces en este país reciben el aplauso general. Pero también reconoce que los demás países no están libres de esa mierda.
Yo por mi parte, soy de los de amar a este país, pero no pasarle tampoco todas las miserías que nos hacen únicos, y para ello, intentaré poner mi granito de arena en todo lo que haga. Y si no consigo nada (que es el resultado más probable), podré mirarme al espejo y no sentir asco de mi mismo. Y al resto del país, que le zurzan si quieren seguir nadando en basura y porquería.
Un saludo desde Verín.