jueves, mayo 04, 2006

"Justificación" de la homosexualidad

De nuevo Neal Stephenson me regaló esta mañana la siguiente reflexión sobre este tema tan de moda:
Un día [...] mientras estaban sentados junto a un riachuelo en los bosques del Delaware Water Gapa, Alan le hizo a Lawrance una especie de propuesta descabellada que implicaba a los penes. La situación requirión gran cantidad de explicaciones metódicas, que Alan ofreció sonrojándose y tartamudeando. Fue siempre extremadamente correcto, y en varias ocasiones dejó claro que era enormemente consciente de que no todo el mundo estaba interesado en este tipo de cosas.
Lawrance decidió que muy probablemente él no era una de esas personas.
[...] Lawrance lo pensó un poco. Desde un punto de vista evolutivo, ¿cuál era el sentido de que hubiese gente sin inclinación hacia la reproducción? Debía haber alguna buena razón, y muy sutil.
Lo único que se le ocurría era que en ese momento eran los grupos de personas -sociedades- en lugar de las criaturas individuales los que intentaban reproducirse más que los demás y/o matar a los otros, y que, en una sociedad, había espacio de sobra para alguien que no tuviese hijos siempre que realizase una labor útil.
Criptonomicón I - Neal Stephenson

1 comentario:

Alberto dijo...

Hace tres años realicé un trabajo sobre la homosexualidad para clases y perjuicios aparte que en aquel momento levantó, no sólo en mi facultad, sino también en el hogar donde estaba viviendo, el que tratase el manido tema, llegué a una serie de conclusiones interesantes:
a.- existen multitud de teorías tanto médicas, sociológicas, antropológicas, psicológicas, religiosas para intentar decir el por qué de la existencia de la homosexualidad, pero ninguna de ellas ofrece una respuesta contundente y clara.
b.- la opinión de Neal Stephenson me parece muy acertada, porque en pocas líneas resume varias conclusiones de mi trabajo: es la sociedad quien dice que la homosexualidad está bien o está mal; los individuos no eliguen de manera racional o consciente una tendencia sexual o alguien recuerda cuando empezaba a tener conciencia del apetito sexual debatirse durante horas por un chico o una chica, no, desde luego que no, la mayoría de nosotros teníamos muy claro lo que nos gustaba y nos excitaba; y por último, no todas la s acciones del hombre o la mujer van encaminadas a la procreación y superviencia de los genes, somos algo más que simples replicadores de proteínas y células.

Para terminar sólo quiero hacer un pequeño inciso, espero que Neal Stepehson no defienda a los homosexuales solamente si cumplen un papel útil, porque existen tanto hetero como homo inútiles y de su discurso puede llegar a entenderse que los hetero podrían seguir tan alegres pero lo homo no.

Un saludo desde A Coruña