jueves, octubre 27, 2005

Todo es mentira...

Grandes dilemas de la humanidad han nacido de la verdad y la mentira. La una no existiría sin la otra, es decir, la verdad es relativa a la mentira y la mentira relativa a la verdad. Sin mentira no habría verdad y sin verdad no habría mentira.

Gente que me conoce sabe que me gusta jugar con la verdad y la mentira y ponerlas a mi servicio, a ambas. ¿Es una media verdad una mentira? ¿Una verdad medio contada es mentira? ¿Una mentira adornada es menos mentira? Yo creo que una media verdad no es una mentira y que una mentira adornada es menos mentira.

Además de todo esto, y aprovechando un juego de palabras, diré que la única verdad es que todo es mentira. Hay una verdad y es que es mentira.

Seguro que hay alguien pensando: las matemáticas son exactas, dos más dos son siempre cuatro. Sí correcto, se basan en convenciones y no tengo muy claro si eso es real. También habrá algún empirista que diga: si tiro una moneda al suelo cae por la fuerza de la gravedad y eso es verdad. Más que una verdad diría que es un hecho. Algún romántico dirá: yo estoy enamorado y lo que siento es verdad. Sí si no vemos el amor como simples reacciones químicas en cuyo caso el amor es tan verdadero como un dolor de cabeza o un pellizco en un brazo.

Quizá sean una reflexiones de casi media noche o quizá que hoy he tenido un día largo. O quizá tenga algo de razón y lo que esté diciendo sea verdad o mentira.

martes, octubre 25, 2005

Micro-relato: Bonita noche

Quizá por un momento no se atrevió a abrir la ventana, sin embargo, el sonido del exterior invadía el silencio del interior. Una pareja paseaba agarrados de la mano con la correa de un perro de la mano. En ese momento,él sintió la necesidad de hacer algo. Cogió el teléfono, marcó un número y al otro lado se escuchó una voz decir:

- ¿Sí?

Al oír la voz él se puso pálido y tras dos segundos de silencio balbuceó:

- Te amo.

lunes, octubre 17, 2005

Sólo fue un sueño...

Sus manos volaban por encima del teclado escribiendo a una velocidad de vértigo, mientras su mirada se fijaba en lo que iba apareciendo en la pantalla. Sentado en su puesto de trabajo oyó que la puerta de la planta se abría y aparecía Pedro, encargado de los servicios de banca, seguido de una mujer, una chica, una belleza, una diosa con nombre de diosa griega.

La chica iba con unos folios sobre una carpeta recopilando firmas para no sé que asunto de la empresa que sólo es asunto de lo internos. El pelo rizado se agitaba con cada paso que daba. Unos ojos azules brillantes viajaban por todo el espacio en busca de no se sabe qué. Se acercó a todos los del área de retail y después a los de banca. Él estaba en una zona centro y cerca de la puerta de forma que cuando se iba a ir pasa por su puesto de trabajo y le preguntó si va a ir al kick off de la empresa.

- No, yo soy becario- responde él.

Ella se aleja del puesto de él y con la mano que tenía libre recorre los hombros de un extremo al otro de la espalda con una caricia que hace que él se estremezca de excitación. Su mirada se dirige a la cara de ella y se encuentra la mirada cómplice de unos ojos que ahora se muestran más oscuros pero brillantes, ella ha sentido lo mismo.

El tiempo se ha detenido. Nadie se mueve ya excepto ellos dos. Él se levanta de la silla y se dirige con paso uniforme a ella mientras le mira a los ojos. Sus labios se encuentran en un profundo beso donde sus lenguas viajan dentro de sus bocas en busca del placer. Ahora las manos de él están en la espalda de ella y las manos de ella arañan la espalda de él. Las manos de él bajan lentamente con dirección a las nalgas prietas de ella y cuando se encuentra con ellas ella se estremece del placer sentido. Las manos de ella ahora van dirección a la cintura de él. Se encuentran con el pantalón. Las manos, torpes por el sentimiento de placer desabrochan el cinturón y los botones del pantalón para encontrarse con el sexo de él en su máxima excitación. Sus manos ahora acarician el pene con suavidad de forma que es él ahora quien se estremece.

Después de unos segundos ella se agacha lentamente hasta que sus labios besan su pene. Se lo introduce torpemente en la boca y lo agita despacio. Él se apoya sobre la mesa vencido por el placer de la felación. Él está cerca de un estado de trance de forma que le quedan las fuerzas suficientes para asir a la chica por la cintura para que se incorpore.

Ahora es él quien se encuentra con el pantalón de ella. Lo desabrocha y lo baja hasta los tobillos. Le baja el tanga y sus dedos se encuentra con el sexo de ella. Se estremece de placer. Las manos de ella agarran con ansia el pene de él y se lo acerca a su sexo. Él la agarra y la levanta en vilo y la coloca encima de la mesa con las piernas abiertas. Los ojos de ella han perdido esa oscuridad de antes y han ganado en brillo. La boca emite pequeños gemidos de placer que demuestran la clara excitación. Él introduce el pene en la humedad y empieza a moverse con ritmo lento que poco a poco va acelerando.

Ya ninguno de los dos puede disimular su estado extremo de excitación y emiten pequeños gemidos que cada vez se hacen más fuertes. Los movimientos se vuelven más rápidos y los gemidos más fuertes. Ambos se encuentran recorridos por sensaciones que jamás habían experimentado. Los movimientos siguen acelerándose y los gemidos a convertirse en voces fuertes. Los movimientos se aceleran más y más hasta que llega un punto en que ambos se encuentran recorrido por un estremecimiento supremo...

Me despierto en la cama con la respiración acelerada. Bajo los boxer puedo notar que aquello se encuentra en su máxima turgencia y a punto de reventar. Miro a un lado y a otro para poder ubicarme. Estoy en casa, son las seis de la mañana. Aún faltan dos horas para entrar a trabajar. Noto un aroma extraño que no sé de dónde viene pero que me resulta claramente familiar y extremadamente agradable. Sólo ha sido un sueño. Nada más.

domingo, octubre 16, 2005

Microcasualidades

Madrid, ¡qué gran ciudad! Anoche salí de fiesta con unos amigos. Habíamos quedado en el intercambiador de Moncloa con lo que yo tenía que coger el tren hasta Príncipe Pío y allí el metro hasta Moncloa.

El andén de Pirámides estaba vacío en comparación a como suele estar por las mañanas. En uno de los bancos había una chica con unos zapatos negros, minifalda rosa y un camiseta negra de tirantes y además tenía unas piernas de impresión. El tren llega y nos subimos. Yo la miro a través del reflejo de un cristal (técnica que se aprende cuando montas muy a menudo en el tren y te gusta ir viendo lo que ocurre a tu alrededor) y ella de vez en cuando cruza su mirada con la mía. El tren llega a Príncipe Pío y nos bajamos. Me dirijo al andén del metro y acto seguido aparece la chica. Hasta aquí todo es lógico.

El asunto viene que cuando me disponía a volver a casa a eso de las seis y media de la mañana, esperando en el anden al tren aparece nuevamente la chica con la que había ido en el viaje anterior. Me fijo en que la chica cuando me ve hace un gesto como de sorpresa, a ella también le ha parecido una casualidad. El tren aparece, me subo y me siento al lado de la puerta y la chica se sienta a mi lado (lo cual me extraña porque la gente se suele sentar sola siempre que puede). El tren arranca. Casi llegando a la estación la chica se gira y mirándome me dice con una acento claramente extremeño: "¿no te parece curioso que nos fuéramos en el mismo tren y volvamos en el mismo?". A mi que la situación me pareció bastante curiosa le digo: "Pues sí la verdad es que me parece muy curiosa". Ya comenzamos a hablar de por dónde hemos salido y la casualidad ya no quiere que hayamos estado en los mismo sitios, jeje. Una microcasualidad...

miércoles, octubre 12, 2005

Educación o alienación

Aunque ya se ha hablado mucho sobre las reformas de educación me gustaría contaros que la realidad es mucho peor de lo que creemos.

Sabemos que el nivel de las asignaturas que siempre se han considerado básicas (llámese matemáticas, física, química, lengua, literatura y similares) ha descendido hasta puntos insospechados, irrisorios y, francamente, vergonzosos. No basta con fabricar ignorantes de cultura general que llegan a la universidad dando una imagen de que la juventud es un fracaso (imagen que va camino de ser cierto) sino que además son fracasos que saben hacer pulseras con abalorios. Sí señores y es que una asignatura de la ESO es Artesanía en la que se aprende ,entre otras cosas, a hacer pulseras de cordón plastico de colores y cariocas. Para los que no sepan lo que son unas cariocas son unas pelotas de tenis con un cordón y adornos sueltos de forma que se hacen girar las pelotas agarrando un extremo de los cordones para hacer malabarismos.

Muy bien, tendremos una generación de fracasados que se ganan la vida en la noche en el espectáculo, gogós y porteros de discotecas violentos que finalmente terminarán delinquindo para sacar dinero para drogas. El problema no se acaba ahí porque ante los niveles de incompetencia que están alcanzando estas pobres víctimas de sucesivas reformas educativas y modelos de educación que cada vez ofrecen más libertad, que los individuos convierten en libertinaje, nos encontraremos con que será difícil encontrar personas conscientes de la sociedad y profesionales en su trabajo, sin embargo, si queremos aprender a fabricar y bolar unas pelotas de tenis adornadas con abalorios tendremos toda una generación de fracasados que nos podrán indicar como incrustar un cordón en una pelota y pintarla de colores.

Además otro punto a destacar es la falta de respeto que demuestran a diario con sus mayores. Yo en ningún momento me he atrevido a levantarle la voz a mis padres o incluso retarles, sin embargo, he visto estas manifestaciones en niñatos y niñatas de dieciseis años creyendo saberlo todo y estar en posesión de la verdad. Cierto es que a mi me falta mucho que aprender sí, que sólo hace media docena de años yo era un dieciséisañero como ellos pero yo tenía claro no sólo que no lo sabía todo sino que me faltaba mucho que aprender y mucho que vivir. Aunque ciertamente la juventud de hoy en día vive mucho más rápido de lo que debería permitírseles, llegará un momento que habrán vivido tan rápidamente que no sabrán que hacer y se convertirán en unos despojos de la sociedad. Como ya he dicho alguna vez que otra en el blog, este país se hunde.

martes, octubre 11, 2005

España pasará a ser UECIE

La evolución histórico-cultural de la nación y a la vez ESTADO Español nos ha llevado a que españa esté conpuesta de diecisiete comunidades autónomas y dos ciudades: País Vasco, Cataluña, Galicia, Andalucía, Principado de Asturias, Cantabria, La Rioja, Región of Murcia, Comunidad Valenciana, Aragón, Castilla-La Mancha, Las Islas Canarias, Navarra, Extremadura, Comunidad Autónoma de las Islas Baleares, Comunidad de Madrid, Comunidad de Castilla-León y las Ciudades de Ceuta y Melilla.

Pues bien algún grupo de españoles (sí, señores, siguen siendo españoles por mucho que les duela) se obcecan en separarse de la unión ESTATAL que es España. No son capaces de ver que ya se les reconoce como nación (cultural eso sí) independiente del resto de naciones que forman España. Galicia es una nación, Aragón es una nación, Castilla y León es una nación, Andalucía es una nación...

Bien, puesto que han puesto tanto empeño en independizarse del ESTADO Español démosle la independencia. Y digo, démosle (en primera persona del plural) puesto que todos los Españoles somos dueños de su independencia. Dejemos que todas aquellos que no deseen ser Españoles dejen de serlo, sin embargo, nada de hacerlo a medias tintas. Aquí o se es Español o no se es Español.

Si se es Español se gozará de los privilegios que ello supone: seguuridad social pública pagada por todos los Españoles, Gobierno centralizado en la capital, comercio internacional con el extranjero (con los que son paises de verdad), reparto de la hacienda pública y demás privilegios. De esta forma los nuevos estados (ojo, ESTADOS) tendrían que realizar su propia recaudación de impuestos, administrar sus relaciones con el exterior y gestionar todos sus recursos. Nada de pagar por recibir los servicios que ofrece España como Estado. Si somos independientes somos independientes.

El problema que surge por el llamado efecto dominó: "¿Cataluña independiente? Pues yo que soy gallego quiero la independencia", "Y yo que soy castellano-leonés no quiero tener nada que ver con los andaluces", "Si los vascos se independizan yo como extremeño no puedo permitirlo". De esta forma pasaríamos de un Estado formado por diecisiete comunidades autónomas y dos cuidades a ser diecinueve Estados independientes que formar una nación cultural española (y quizá ni eso).

Hay quien diría: "¡Ah! Si en Estados Unidos funciona ¿por qué en España no?" Sí en los EUA funciona es porque cuentan con una población de 295.267.686 habitantes
y una superficie de 9.629.091 Kilómetros cuadrados mientras que la población Española desciende a 43.197.684 habitantes y una superficie de 505.957 kilómetros cuadrados. Si a esto le sumamos las riquezas económicas y naturales con las que cuentan los EUA nos daremos cuenta de que tienen recursos suficientes como para que un sólo Estado independiente pueda mantenerse.

Pero vayamos más allá. Supongamos que nos encontramos en esa nueva situación de diecinueve estados independientes uno de los cuales es el Estado de Castilla y León. En ese estado vallisoletanos empiezan a ver que culturalmente no son igulaes que los sorianos y lo que ocurre es que Valladolid se convierte en un nuevo Estado independiente con lo que pasaríamos a veinte Estados Independientes. Pero qué casualidad, que en Valladolid hay un barrio muy conflictivo que se llama Arturo Eiries gobernado por gitanos y deciden que no quieren formar parte del Estado Vallisoletano y se independizan. Ahora no encontramos con veintiún estados independientes... Pasamos de vivir en España a vivir en la
Unión de Estados Culturales Independientes Españoles.

Sí sé que he jugado con la exageración. Matar una persona es delito, matar mi personas es delito, uno es mayor que otro pero no por el tamaño del mismo pierde importancia. Esto es lo mismo, un problema grande no le quita importancia al problema a pequeña escala.

No es mi estilo hablar de política, pero si leen en profundidad el mensaje se darán cuenta de que en ningún momento he hablado de posturas políticas. El mensaje no habla de política.

sábado, octubre 08, 2005

España se seca

Durante el verano ya se habló sobre el asunto de la sequía (Un vaso de agua... por favor), sin embargo, cuando realmente el problema empieza a ser importante.

Hemos de tener en cuenta que sin agua no podemos vivir, así que seamos conscientes de que "Si no llueve, el agua que tengamos mañana, dependerá de la que ahorremos hoy". Creo que no hará falta repetir las medidas que tantas veces hemos oído en los anuncios de televisión (cerrar el grifo siempre que no se use, no regar a menos que se disponga de circuito de recuperación de agua, etc etc), sin embargo, quiero destacar que debemos concienciarnos nosotros y a los que están a nuestro alrededor. Con esto quiero animaros a que si veis algo que no se debería estar haciendo no quedarnos de brazos cruzados. Debemos actuar todos.

miércoles, octubre 05, 2005

Y a mi me da igual...

Me levanto de la cama y en la radio suena una canción cuya letra cuenta una historia de un hombre y una mujer que se aman intensamente. El locutor comenta el tiempo que hace en la capital y en algunas ciudades importantes del país. A mi me da igual.

Me ducho, me visto, desayuno y salgo a la calle. En la puerta de la calle pasa una chica preciosa vestida con unos zapatos negros con tacón alto, falda negra por debajo de las rodillas, una blusa blanca ligeramente transparente, que deja entrever la ropa interior de encaje blanca, y por encima una chaqueta a juego con la falda. El pelo moreno lo lleva recogido en una coleta que se mueve de un lado al otro al ritmo de los pasos. Al pasar por mi lado me dedica la mejor de sus sonrisas y me guiña un ojo. Debe tener unos veintisiete años. A mi me da igual.

Espero al tren que me llevará a Atocha en la estación y cuando se dispone a entrar la gente se agolpa para coger sitio en el vagón. Yo subo de los últimos y me quedo cerca de la puerta. Una vez que se cierran me apoyo en la puerta mientras escucho música en mi reproductor mp3. El tren llega a Atocha y me bajo, ahora sí, el primero y me dirijo a la vía de en frente en el mismo andén para coger el que me lleve a Alcobendas. Mientras echo un vistazo al periódico que me han dado en la boca de cercanías de Pirámides cuando oigo un barullo a pocos metros de mi. Una señora se ha caido a las vías y la gente intenta subirla al andé de vuelta. A mi me da igual.

Cuando llego a mi destino me bajo del tren y me dirijo a las escaleras. Las mecánicas son un cuello de botella así que subo, por las otras, de dos en dos los escalones a media carrera. Al salir de la estación veo que el autobús está en la parada recogiendo gente así que arranco rápidamente a correr para alcanzar a subirme. Al llegar aún hay gente esperando. Subo y paso el tiquet del abono transportes por el aparato engargado a fichar a los pasajeros. El autobús arranca y los que vamos de pie sentimos la inercia del acelerón. En la primera rotonda el autobús se avalancha contra un coche que va conducido por un chico hasta golpearlo violentamente. Tras los momentos de incertidumbre del momento, provocada por el desconocimiento del accidente, vemos como el chico que conducía el coche siniestrado está manchado de sangre por toda la cabeza que gotea hacia el cuerpo. A mi me da igual.

Tras el incidente me dirijo a la oficina donde me dispongo a hacer mi trabajo. Hoy me toca revisar los ficheros de log del servidor de transferencias porque el viernes hubo un problema y se perdieron operaciones. No consigo encontrarle una causa justificada así que paso a otra cosa. En este caso se trata de una homologación con la entidad 4B. Tras varios intentos me doy cuenta de que no puedo continuar porque la entidad no ha activado la cuenta de pruebas correctamente. Así que paso a otra cosa, que por problemas de red, no soy capaz de resolver. Un día entero de trabajo desperdiciado. A mi me da igual.

Tengo apenas una hora para comer en casa. Paso diez minutos engullendo para irme directamente al ordenador a mirar el correo electrónico. No hay nada. A mi me da igual.

Después de visitar algunas páginas web y leer algunos artículos informáticos me voy a clase. Dos paradas antes de Leganés se sube una chica con un carrito de bebé y dentro una criatura que se agita debajo de la ropa del carro, quizá deseando salir de allí o simplemente como si de un acto instintivo se tratara. Sonríe cuando lo miro, una sonrisa que podría dar esperanzas de vida a un enfermo terminal. A mi me da igual.

En clase aguanto la palabrería de un profesor que pretende hacer la clase más amena a base de chistes malos y a veces de no muy buen gusto. La clase al completo se ríe. A mi me da igual.

De camino a la estación de vuelta a casa de clase, se me acerca un chaval con el pelo engominado formando una cresta y me dice que le de el dinero amenazándome con una navaja. Despacio saco la cartera del bolsillo y se la entrego avisándole de que no llevo nada de dinero. Se da la vuelta y sale corriendo. Como poseido por un espíritu salgo corriendo detrás de él y la furia de esta escoria de la sociedad me hace alcanzarlo y tirarlo al suelo y sin permitirle articular palabra empiezo a propinarle puñetazos en la cara, cabeza y cualquier otra parte que alcanzo. Cuando ya ha dejado de oponer resistencia y sólo se oye un ligero gemido le miro en los bolsillos y busco mi cartera y la navaja. Cójo esta y se la coloco en el cuello y le digo que si me vuelve a ver en la calle que se cambie de acera si no quiere tener problemas. Sangrando y con grandes heridas se va cojeando y emitiendo pequeños quejidos a cada paso. A mi me da igual.

Al llegar a casa me ducho, ceno y en lugar de ir al ordenador como viene siendo habitual me dirijo a la habitación grande de la casa y me asomo a la ventana. Desde la altura a la que me encuentro la gente abajo tiene el tamaño de pequeñas hormigas que caminan unas detrás de otras hacia el hormiguero que es la boca de metro. Con la caída desde esa altura se estrellaría uno a tal velocidad que se esparciría por todo lo ancho de la calle. Alzo un pie y lo coloco en la cornisa que hay por dentro de la ventana para poder sacar todo el torso por la ventana y notar la brisa que corre esta noche. La brisa es más fresca cuanto más saco el cuerpo. Cuanto más fresca más ganas tengo de salir. Subo una pierna encima del marco de la ventana seguida de la otra y me siento en el borde de la ventana. Mi cuerpo ahora mismo esta completamente fuera de la casa. El abismo no es tan lejano. Y a mi...

domingo, octubre 02, 2005

Buscando mis musas...

Recupero estas líneas que escribí hace tiempo. No son más que pensamientos que escribí en un momento en que tenía muchas cosas en la cabeza.

Abro los ojos y veo el mundo arder en sentimientos. El mundo está presente en su propia destrucción viendo como arden sus raíces.

Despliega las alas para que el resto del mundo vea sus colores, sin embargo, no siempre el pájaro más alado es el más afortunado. Aves desaladas vuelan bajo sin que nadie las tenga en cuenta y, aunque nadie repara en ellas, están ahí. Son el eterno secundario del film que es la vida, hasta que alguien lo descubre y exprime su jugo hasta dejarlo seco. No hay derecho.

Observo las hojas de los árboles moviéndose por la fuerza del viento. Las hojas más altas se llevan el aire menos contaminado, las más bajas están condenadas a respirar en una nube de suciedad eterna.

Se esfuerza por subir a lo más alto de la colina y poder disfrutar de las ventajas que desde allí arriba se alcanzan. Sin embargo, llegar arriba es duro y los obstáculos hacen el camino casi impracticable. Cuando cree haber llegado arriba o bien no está en la cima o bien alguien viene y le tira desde las alturas.

Lo tengo al alcance de mi mano pero nunca lo conseguiré, es la eterna historia: buscas, encuentras y pierdes.

Lo ves posible pero improbable y aunque luchas contra viento y marea contra los elementos en la tormenta perfecta siempre hay alguien que viene y coge tu ola, la ola, y a pesar de que corres para alcanzarla cuanto más corres más lejos lo ves, pero si paras el tren se escapa sin ti, por eso hay que seguir a la cola de la avanzadilla, puesto que siempre se quedan algunos por el camino y se puede ir cogiendo sitio en la cabeza.

La vuelta al cole...

Pues sí, señores, mañana por la tarde volveremos a la rutina de ir a la universidad. Quizá muchos de vosotros no tengáis ganas ningunas de tener que volver a clase, a la presión de la entrega de prácticas, a la asistencia diaria a clase o a aguantar a profesores que tienen el ego por las nubes, sin embargo, yo soy el típico que tiene ganas de empezar dos días antes pero una vez ha pasado una semana tiene ganas de acabar...

Pues sí, sólo comentaros que espero que este curso lo pasemos tan bien como el curso pasado. Espero que hagamos todas esas cosas que dijimos que íbamos a hacer el curso pasado.

¡¡¡Ánimo!!!